Cuando era pequeña, se subía en la encimera de la cocina para alcanzar las chocolatinas; al bajar, tenía cuidado e iba de puntillas hasta su habitación con el tesoro a buen seguro bajo la camiseta de su pijama.
Así aprendió a caminar silenciosa, sin hacer ruido con los pasos.
Cuando creció
No hay comentarios:
Publicar un comentario